sábado, 19 de marzo de 2011

Los 85 años intensos de Ernesto Cardenal

“Yo sólo soy contemplativo, poeta y revolucionario”




Autor de una importante obra literaria, el sacerdote nicaragüense continúa inspirándonos con sus versos que desnudan a Dios y al hombre

Carmen Isabel Maracara

“No he hecho más, como otros muchos, que mantenerme fiel al Evangelio y también al marxismo”. El poeta de las palabras sencillas y profundas, barba blanca y sandalias de pescador, define así su compromiso con la causa de los pobres y con Dios, una vía indisoluble que se inició posteriormente a su camino en la escritura, pues Ernesto Cardenal escribió su primer poema a los siete años de edad. “Yo sólo soy contemplativo, poeta y revolucionario”, afirma.
Aunque no ha perdido su condición de sacerdote, no puede dar la comunión, ni administrar ningún otro sacramento, pues fue suspendido en el año 1985 por el papa Juan Pablo II, el mismo que le humilló durante su visita a Nicaragua durante ese año, cuando Cardenal ejercía de Ministro de la Cultura de la revolución nicaragüense. Anclado en los postulados de la Teología de la Liberación, para el sacerdote son claros los vínculos entre comunismo y cristianismo: “La comunidad cristiana, como está relatada en los Hechos de los Apóstoles, es una comunidad comunista”. Su presencia, aunque hoy ignorada por la jerarquía vaticana, aún resulta incómoda para una iglesia católica mayoritariamente comprometida con los más ricos, pues no cesan sus ataques a estas élites religiosas: “El Vaticano se acuesta con la CIA. No es una reflexión mía, sino de una publicación católica de EEUU”.
Y así como ha sido profundamente crítico con una iglesia de la que aún forma parte, también lo ha sido con sus compañeros de la revolución sandinista. Sin embargo, para Cardenal, los movimientos sociales que han llevado a la presidencia a líderes como Rafael Correa, Hugo Chávez y Evo Morales, representan una segunda oportunidad para América Latina. “Empezando por la revolución cubana y acabando con la revolución bolivariana, un nombre bien escogido por el presidente Chávez puesto que Bolívar fue el primer soñador de una Latinoamérica unida en contraposición al norte”.

Un largo tránsito
Ernesto Cardenal nació el 20 de enero de 1925 en Granada, Nicaragua, por lo que recientemente celebró su 85 cumpleaños. En 1935 ingresó al Colegio Centroamérica de los Jesuitas en Granada donde completó sus estudios de bachillerato y en México, 1947, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma, recibe su licenciatura, para continuar sus estudios literarios en la Universidad de Columbia (Nueva York), en la que se doctora en Literatura Norteamericana en 1949.
Durante dos años, viaja por varios países de Europa y en 1950 regresa a Nicaragua, realizando una labor destacada como poeta, escultor, antólogo y como político en contra de la dictadura del general Anastasio Somoza. En 1952, su poema "Con Walker en Nicaragua" gana el premio del Managua Centenary, año en el que también funda una pequeña editorial de poesía, El hilo azul.
Su vocación religiosa lo lleva al monasterio de Gethsemani, en Kentucky, EE UU, lugar donde conoce al gran poeta y místico Thomas Merton, con quien cultiva una profunda amistad. Dos años después ingresa al Monasterio Benedictino de Cuernavaca, México, y posteriormente al Seminario de La Ceja en Antioquia, Colombia, para ordenarse finalmente como sacerdote, en Managua, en el año 1965. Creó en su país la abadía de Solentiname, comunidad laica de inspiración espiritual, referencia ineludible para quienes se indagaban nuevas perspectivas religiosas.
Una vez derrocado Somoza, en 1979 fue nombrado Ministro de Cultura por el gobierno sandinista; abandona el Frente Sandinista en 1993 por diferencias ideológicas.

La palabra sencilla
Fuertemente influenciada por la poesía norteamericana, su obra contrasta con el intimismo cerrado que puede suponer su vida contemplativa religiosa, pues la transparencia y frescura de sus imágenes, su poesía exteriorista, siempre tiende puentes de comunicación con el lector.
Su obra ha sido difundida en 20 idiomas y en más de 200 ediciones; en ella se puede destacar Epigramas (1961), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965), El estrecho dudoso (1966), Telescopio en la noche oscura y Cántico cósmico. Su vida, llena de contrastes, bellezas, afirmaciones y negaciones, ha sido parcialmente contada en Vida perdida, un primer volumen de sus memorias, publicado en 1999 por Seix Barral.


------------------------------------------------------------------------------------------
Oración por Marilyn Monroe


Señor


recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el


nombre de Marillyn Monroe


aunque ese no era su verdadero nombre


(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita


violada a los 9 años


y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar


y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje


sin su Agente de Prensa


sin fotógrafos y sin firmar autógrafos


sola como un astronauta frente a la noche espacial.






(Fragmento)


------------------------------------------------------------------------------------------------

El telescopio de la noche oscura






Me intriga que sería lo que te gustó de mí.


Tal vez un alma de ojos tristes.


Y un sabor no probado por nadie todavía


(Fragmento)





1 comentario:

  1. Bella introdución a la poesía de Cardenal! Lourdes Camejo - Nicaragua

    ResponderEliminar